Acuerda UE pacto para inmigración con base en ‘tarjeta azul’

Jueves, 2 Octubre   

Según fuentes diplomáticas, la iniciativa, debatida este jueves por los ministros de Justicia e Interior del bloque después de un año de negociaciones, fue aprobada por unanimidad.

La Unión Europea (UE) acordó hoy adoptar el llamado ‘pacto europeo para la inmigración’, que incluirá la implementación de una ‘tarjeta azul’ para los inmigrantes altamente calificados cuyo modelo es la ‘tarjeta verde’ estadunidense.

Según fuentes diplomáticas, la iniciativa, debatida este jueves por los ministros de Justicia e Interior del bloque después de un año de negociaciones, fue aprobada por unanimidad.

Su entrada en vigor ahora depende apenas de la ratificación por los jefes de Estado y de gobierno de la UE, lo que debe pasar en la próxima cumbre europea, los próximos 15 y 16 de octubre.

La ‘tarjeta azul’, principal elemento del pacto para la inmigración, tiene como objetivo regular los flujos migratorios de forma que sirvan para ayudar a la UE a hacer frente a la escasez de mano de obra que se espera por el envejecimiento de la población europea.

De acuerdo con su proyecto, serán considerados ‘altamente calificados’ aquellos inmigrantes con estudios universitarios de al menos tres años y un nivel salarial equivalente al 150 por ciento del sueldo medio del país en el que trabajen.

El umbral salarial podrá ser rebajado a 120 por ciento cuando haya en la UE una demanda extraordinaria de trabajadores en determinados sectores.

La tarjeta garantizará a su poseedor la igualdad de trato respecto a los trabajadores nacionales, le dará facilidades para la reunificación familiar y le permitirá trabajar en otros países de la UE después de establecerse por dos años en el país que le concedió el permiso.

Su validez, definida por cada país miembro, será de entre uno y cuatro años.

Para ganar la simpatía de los Veintisiete, se decidió que la tarjeta azul no sustituirá los distintos sistemas nacionales de admisión de inmigrantes considerados calificados, como propuso inicialmente la Comisión Europea, sino que se sumará a ellos, como pedían Alemania y Austria.

Además de la creación de la ‘tarjeta azul’, el pacto para la inmigración establece entre los Veintisiete el compromiso de adoptar mecanismos para fomentar el retorno voluntario de los inmigrantes irregulares.

Asimismo, prevé reforzar la vigilancia sobre los matrimonios de conveniencia y no realizar regularizaciones masivas, sino limitarse a evaluar caso por caso, ‘por motivos humanitarios y económicos’.

También determina que los gobiernos nacionales deben tomar medidas para favorecer el aprendizaje del idioma local y el acceso al empleo para los extranjeros, así como exigirles que respeten la identidad del país de acogida y sus ‘valores fundamentales’, como los derechos humanos, la libertad de opinión y la igualdad entre hombres y mujeres.

Al proponer el pacto, la presidencia francesa en turno de la UE resaltó que la migración regulada es ‘un factor de intercambio humano y económico’ que ‘contribuye al crecimiento económico’ de la Unión.